Fundación Aliados por la Integración presentó su nuevo modelo de atención para comunidades religiosas, ‘Vida Plena’, un programa diseñado para mejorar la calidad de vida de los miembros de estas comunidades, especialmente en la etapa de la vejez. La jornada, celebrada en el auditorio del Banco Sabadell, contó con la participación de más de 70 representantes de diferentes instituciones religiosas, así como expertos en geriatría y atención especializada.

María José Tuñón y Carlos Buerba, en la apertura de la jornada.

La jornada comenzó con la cálida bienvenida de María José Tuñón, Directora del Secretariado de la Comisión Episcopal Española para la Vida Consagrada, quien destacó la importancia de la unión de sinergias para cuidar a los mayores. Tuñón confía en que “este nuevo modelo de atención sea un paso adelante en el acompañamiento y servicio a nuestros hermanos y hermanas mayores”.

“El envejecimiento de los miembros de las comunidades religiosas es una realidad”, indicó Carlos Buerba, director de Instituciones Religiosas de Fundación Aliados, reconociendo el desafío que representa la disminución de vocaciones y el aumento de la edad media de los religiosos y religiosas. Ante este panorama, ‘Vida Plena’ surge como una respuesta, buscando que los religiosos y religiosas puedan seguir participando activamente en la comunidad, independientemente de sus limitaciones. El programa se basa en la atención integral y personalizada, adaptándose a los valores y el carisma de cada institución religiosa.

Respeto a los valores y al carisma

“Queremos que, a pesar de los desafíos que presenta el envejecimiento, todos puedan disfrutar de una vida plena y activa”, explicó Vanessa Oliver, gerente de operaciones en Andalucía de Fundación Aliados, resaltando el enfoque del programa en la revitalización de la vida en las casas de mayores”. “Los profesionales son el pilar fundamental del modelo“, destacó Oliver. “Es importante que el personal de enfermería, fisioterapia y terapia ocupacional no solo tenga la formación adecuada, sino que también conozca los valores y el carisma de cada congregación para no institucionalizar sus casas de mayores”, afirmó Oliver, poniendo énfasis en el respeto por la identidad de cada comunidad.

Vanesa Oliver, Eva María Parrilla y Patricia León, durante sus intervenciones.

Envejecimiento activo

Eva María Parrilla, terapeuta ocupacional, explicó cómo la terapia ocupacional puede ser una herramienta para mejorar la calidad de vida de los religiosos y religiosas. “Estimular, mantener y recuperar las habilidades físicas, cognitivas y sociales es fundamental para un envejecimiento activo“, afirmó Parrilla, destacando la importancia de mantener la autonomía y la participación en la vida de la comunidad.

Patricia León, fisioterapeuta, se centró en la importancia de la fisioterapia para un envejecimiento activo e integrador. “El objetivo es mejorar la movilidad, la fuerza muscular y el equilibrio, para prevenir lesiones y caídas y permitir a las personas mantener su autonomía“, explicó León, resaltando la importancia de la prevención y la rehabilitación para un envejecimiento saludable.

Ser consuelo y esperanza

Amaya Palomo, médica geriatra del Hospital de Torrejón, protagonizó la ponencia de la jornada con el título ‘Llamados a ser consuelo y esperanza’ y destacó la importancia del acompañamiento emocional y físico en los momentos más difíciles. “Ser consuelo y esperanza es fundamental para dar sentido al sufrimiento”, afirmó Palomo. “Es importante estar presente, escuchar y ofrecer apoyo tanto al paciente como a su familia”, reconociendo la necesidad de acompañar no solo al paciente, sino también a sus seres queridos.

Amaya Palomo, médica geriatra, impartió la conferencia ‘Llamados a ser consuelo y esperanza’.

“En los momentos de crisis, la esperanza es un ancla que nos permite mantenernos firmes en medio de la incertidumbre”, añadió Palomo. “La esperanza no es un sentimiento pasivo, sino un motor que nos impulsa a buscar un futuro mejor”, explicando que la esperanza es una fuerza activa que nos permite afrontar los desafíos con confianza.

Oportunidad para ser más justos e inclusivos

La jornada culminó con la intervención de Almudena Fontecha, presidenta del comité ejecutivo de Fundación Aliados. “El envejecimiento es una realidad que nos afecta a todos, pero también es una oportunidad para trabajar por una sociedad más inclusiva y justa“, afirmó Fontecha. “Fundación Aliados se compromete a seguir trabajando para que las personas mayores, especialmente en las comunidades religiosas, puedan vivir con dignidad y plenitud”, resaltando el compromiso de la fundación con la inclusión y el bienestar de las personas mayores.

Almudena Fontecha, presidenta de Aliados por la Integración, durante la clausura.

‘Vida Plena’ es un proyecto innovador que busca mejorar la calidad de vida de los religiosos y religiosas, ofreciéndoles una atención especializada y un acompañamiento integral que se adapta a sus necesidades y valores. Fundación Aliados se posiciona como un aliado fundamental para las comunidades religiosas en el camino hacia un envejecimiento activo y digno.